Inicio > Historias > Arte
~ 2002-03-04

La OSU, universidad universal, cuenta con una pequeña pero activa biomasa de estudiantes de arte. No son tan peligrosos como los de psicología, y bastante menos ubicuos que los encuestadores, pero aun así se hacen de notar. Ahora que llevamos unos días con un tiempo maravilloso, los han soltado por el campo de nuevo y el Quad ha florecido con los productos de los nuevos Chillida, Kristos, Tàpies, y demás ralea. El caso es que, de una u otra manera, es divertido.
El año pasado hubo más cantidad y variedad, eso es cierto. Y como es una cosa que no se anuncia mucho, me ha pillado un poco por sorpresa cuando iba a la oficina de correos. Sobre todo la enorme cruz hecha de bloques de hielo, en el centro exacto del Quad. Otras cosas, como los zapatos rojos atados con hilo y suspendidos por cordeles entre cuatro postecitos, pues bueno, tampoco es que se salgan tanto de la normal (la norma, en este caso, es salirse de la norma, lo cual acaba por aburrir). Había el inevitable jardín zen para el jardinero irresponsable: gravilla rosa y un pedrusco, y un rastrillo para que el viandante creativo genere un espacio de meditación trascendente y paz tántrica, así, como sin darle importancia. Había un a modo de paralelepípedo de tuberías de PVC del que colgaban espesas cortinas de largos flecos plateados, que rutilaban de manera muy entretenida y bonita en la brisa. Un cubo de plexiglás con cosas escritas y espejos en el suelo para jugar con los reflejos e inversiones (ningún palíndromo en los textos, hay que currárselo un poquito más, muchachos y muchachas). Un altarcito de troncos con objetos de uso de las adolescentes, desde rizadores de pelo hasta muñecas, pasando por pintalabios y zapatos de tacón, y el nada sutil toque de unas cadenas.
Y sentado en el césped, un joven de aspecto muy grunge y muy poco dotcom grababa cosas en un radiocassette mientras otro radiocassette recogía grabaciones anteriores y todo se emitía junto, en una especie de cacofonía ininteligible. Nuevamente, poco sutil.
Pero todo era bonito, a su manera, y divertido, a su manera, y la gente jugaba a pasar bajo las cortinas de plata o a rastrillar círculos en el jardín zen. Se lo pasaban bien, y encontraban cosas de las que hablar. Al fin y al cabo, es de lo que se trata.


Comentarios (0)
Enviado por Daurmith el 2002-03-04 a las 17:46


Referencias (TrackBacks)

URL de trackback de esta historia http://daurmith.blogalia.com//trackbacks/3662

Comentarios

Nombre
Correo-e
URL
Dirección IP: 107.22.118.242 (aa461185ed)
Comentario

Ir Arriba


La Biblioteca de Babel (Header)

Enlaces

Archivos
Relatos
Cuadros de Adela Calatayud
Correo de Babel

Feed:
RSS

Últimos Comentarios

  • María Del Mar Márquez en La voz de Jeremy Brett
  • Maria diaz gomez en La voz de Jeremy Brett
  • Pablo Vásquez en Zafiro y Acero
  • Anónima en Algo termina, algo comienza
  • Armeris en Algo termina, algo comienza
  • Boromir en Algo termina, algo comienza
  • Moria en Algo termina, algo comienza
  • juncal en Espera (para @Divagacionistas)
  • Bonifacio Álvarez en Espera (para @Divagacionistas)
  • Daurmith en Espera (para @Divagacionistas)
  • Ir a:

    Mi Barrapunto
    STE
    Homo Webensis
    ARP
    El Paraíso de las
    Matemáticas

    Proyecto Gutenberg
    BLOGALIA
    FoldingAtHome
    La Biblioteca de Babel II


    Bitácoras majas:

    Una cuestión personal
    Cuaderno de bitácora
    Taller literario
    Por la boca muere el pez
    Paraphernalia
    Batiburrillo
    Cadenas bien formadas
    El fondo del asunto
    Karl en el País
    de los Mentirosos

    El Paleofreak
    Fa.Brizio.Info
    A Contraluz
    Magonia
    pjorge.com
    Aaiunea
    Uno por uno...
    La Guarida del Dragón
    Círculo Escéptico
    Pharyngula
    Mekatharra
    Casino y Furcias
    xkcd
    Curioso pero Inútil

    ¡Mis listas de los deseos!
    Amazon.com
    Amazon.co.uk

    Blogalia

    Blogalia

    [Comunidad de la Plumilla]

    IBSN: Internet Blog Serial Number 12-02-1809-05